Somos un cuerpo colectivo conectado con el todo, somos seres espirituales teniendo una experiencia terrenal. Todo está conectado, todos estamos conectados. Somos uno con el universo. Hace falta adentrarse a lo profundo para apreciar la verdad de lo que vemos y llegar a la verdadera realidad porque solo nadamos en la superficie. Atravesar el puente que separa a todas las criaturas, llenarse de amor y dicha. Transitar el corazón, recuperar nuestra relación con la naturaleza y dejar atrás esas formas complejas de vernos. Navegar por el camino donde la piel de tu brazo es la misma piel del árbol. Sumergirnos en la naturaleza y descubrir la simpleza inmersa en la complejidad. Reflexionar para vivir en libertar. Traspasar el tiempo y el lugar limitado, acallar las voces internas, dejar de inventarnos formas de perder el tiempo e iniciar un recorrido de ato reconocimiento, reconocer afuera lo que está adentro nuestro, reconocernos en lo que vemos. Reconstruir la realidad para vivir en armonía con las leyes naturales, recuperar la memoria de los territorios ancestrales, oler la tierra húmeda, recorrer el río interno de nuestras venas, escuchar con atención el mensaje del canto de las aves, contemplar la belleza de las rocas, perder el tiempo observando un árbol, sentir el viento atravesarte. Reconocer que no necesitamos completar nada sino contemplar. Inefable es un trabajo en construcción donde parte de él se inició en el Amazonas y la Sierra Nevada de Santa Marta, pero que donde quiera que voy puedo seguir nutriendo.